El pique de las petunias

octubre 7, 2016 | 0 Comments | agenciajoe

En el día a día de Agència Joe los “piques”, siempre de buen rollo, suelen ser bastante recurrentes. Como por ejemplo el que os vamos a relatar a continuación y que, personalmente (Javi), me tiene un poco mosca: las petunias de Miquel.

Nada más abrir la puerta de Joe te topas con un bonito camino de tierra flanqueado por grandes pinos y una jardinera de plantas aromáticas. Aparcas y, después de echar un vistazo a la casa del árbol, te das cuenta de que estás rodeado de campos de naranjos. Una gran bugambilia cubre parte del tejado del edificio, las columnas del porche están adornadas con maceteros con sicas y bajo él encontramos algunas aloe veras y margaritas. Dentro la vegetación se reduce a unas cuantas plantas de interior.

No nos engañemos, la finca es tan grande que necesitaríamos toda una brigada de jardinería tenerla siempre en perfectas condiciones: Riego de naranjos y plantas exteriores en verano, desbrozar para que no nos invadan las malas hierbas, tratamientos anti-orugas para los pinos, podas… De todo ello se suele encargar Andreu con la ayuda de la familia y algún que otro colega. Los demás nos dedicamos a mantener las plantas interiores y del porche y realizamos alguna aportación esporádica como: comprar nuevas plantas (tenemos que repoblar cada ciertos meses), podar un seto, repoblar también las aromáticas de la entrada debido a las bajas estivales…

Hace unos años Miquel, en un arrebato jardinero, decidió plantar unas petunias que le regaló su madre. Desde entonces se ha dedicado a regarlas una vez al año y olvidarse de ellas hasta que las ve florecer al año siguiente, momento en el que nos suele recordar que sus petunias son la única planta que resiste y que está bajo su custodia. (emoticono echando humo por la nariz)

Ahí es donde viene el pique… Él, una de las personas más… ¿cómo lo diríamos delicadamente? NEGADAS del mundo en el cuidado de las plantas nos restriega restriega a mí, el que tiene una plantación de bonsais en la terraza, y a Andreu, que es quien realmente mantiene con vida a sus petunias, que sus petunias son la única planta que sobrevive aquí casi desde que llegamos a la oficina.

Hace unas semanas decidimos terminar con este rollo y acordamos no volver a regarlas jamás, pero llega de nuevo otoño y las lluvias y las petunias recobran vida. Tendremos que seguir soportando las burlas de Miquel… hasta que llegue verano! We promise. Kill the petunias!

 

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